Piso la tierra mojada y no soy yo la que la pisa, soy él un rato antes de acostarse y una rato antes de morir.
Según decía su mujer fue un mal presentimiento esa necesidad de salir descalzo al jardín con el frío gallego helando el césped. Y da que pensar que de alguna forma intuía que necesitaba sentir en su piel la tierra que iba a abandonar con solo 25 años.
Hace ya muchos años que pasó y no me olvido de su carita, de sus bromas, de su forma de ver la vida, de como disfrutaba comiendo una buena prigá por el gusto de poder comer con las manos.
Y sin embargo….no recuerdo su nombre
Fue la primera vez que sentí la muerte en el corazón y a partir de él sigue una lista, por suerte no muy extensa pero siempre dolorosamente presente.
Algunos murieron mientras dormían, otros lentamente, otros con miedo, otros queriendo…
¿Sirve de algo recordarlos a todos?
No lo se
25 abr 2009
La muerte
18 abr 2009
Una y otra vez
La manía de querer atraparte en todos los instantes
El miedo a perderte cuando nunca te tuve
Eres la arena de levante que pica mis piernas
Y sin embargo ignoro el dolor para seguir mirando el mar
Una y otra vez
tropiezo con el mismo mar.
Fíjate que si la marea subiera seguiría sentada mirando
Y cuando la sal quemará mi garganta
puerilmente
Mantendría los ojos abiertos
Esperando
Por fin podría atrapar un puñado de arena empapada
cerrar mi mano con fuerza y no dejarla escapar.
Todos los días golpeo mi mente con machacona monotonía para no recordar tu cara
Todos los días ahogo mi cuello con mis manos para no nombrarte.
Anudo mis dedos para no escribirte
He llegado a tirar mi corazón a la basura cada mañana
Pero inexplicablemente brota de nuevo cada noche
Y es que cada noche cometo el error de leerte
Y es que cada vez que te leo vomito desesperación.