10 ene 2009

Intercambio

Porque tu juventud se convirtió en vejez cuando el miedo a lo convencional se apoderó de tu gesto y mi vejez mudó en lozanía cuando me dejé llevar por la pasión sin pensar en futuros.

Sentencia

Su sentencia fue “Quizá ya dijiste todo lo que tenías que decir” y desde entonces mis manos enmudecieron. Y es que las palabras que salen de su boca siempre se convierten en autos sin derecho a recurso y si lo pienso es lógico teniendo en cuenta que mi vida se la debo a ella. Pero siempre es terrible, temible oír con que frase cerrará la puerta porque nunca sé si acierta o es que sus palabras precipitan los acontecimientos.
El caso que es desde entonces mi cerebro se secó y se convirtió en una dulce nuez que no sirve mas que para comerla cuando ya no tienes filete en la mesa.
Desde entonces doy vueltas, abro y cierro la ventana, pero nada, no pasa nada por mi cabeza, nada que contar, nada que imaginar…. nada mas que decir.