domingo 20 de diciembre de 2009

A años luz


Las palabras se las lleva el viento
Las lleva hacia el infinito y más allá
A años luz de tus oídos

No son más que gotas de ideas
que no merecen quedarse
si no es para acariciar tu mirada

Pero yo seguiré escupiéndolas,
echándolas a volar,
esperando que algún día
encuentren tu camino

Poema sin poemar



La vejiga duele cuando la pereza gana o cuando las sombras siguen esperando que las lea, que deje de tenerles miedo

La naturaleza pesa más que las noches de bares. Aunque intentes esconderla bajo las sábanas ella sabe como pegarse a tu nuca sin que te des cuenta.

Y es cuando la hierba seca, tronchada, esenciada, viene a liberarte de las mentiras largo tiempo elaboradas. ¿O a crear otras nuevas quizá?

En este caos de formas fuera de mí, en este caos de sombras dentro de mí, encuentro urgente la manera de pegarme a tus entrañas como al paraíso que me corresponde.

No hay sueño que no se haya creído mi sueño elegido.

lunes 14 de diciembre de 2009

Quisiera Querría



Quisiera que mis labios fueran brasas,
que se grabarán en tu piel como tatuajes invisibles

Besos de labios apretados en tu espalda
Gruesos y tiernos en tu axila
Abiertos y siseantes por tu pecho
Con lengua por tu ombligo
E infinitos y minúsculos kukuxumusus por tu sexo

Cicatrices libres de dolor
Huellas de pasión y dulzura


Querría que tus manos fueran pincel,
que dibujaran indeleble cada redondo rincón de mi cuerpo

Dedos cariñosos en mis ojos
Leves y suaves en mi nuca
Firmes y seguros en mi pecho
Inquietos y juguetones en mi cintura
Lentos y profundos en mi pubis

Sellos sin tarifa ni contrato
Amor sin enamoramiento convulso.

viernes 11 de diciembre de 2009

Mi niña

Siento en mis rodillas a mi niña. La acuno
Me esfuerzo por cantarle la nana que nos libere del dolor pero las palabras tropiezan en mis dientes y me las trago de nuevo.
Sacudo el polvo de su vestidito de flores, estiro sus volantes y arreglo el lazo de su espalda.
Ya sé, has pasado demasiado tiempo encerrada en ese rincón oscuro del laberinto pero todos dicen que nunca es tarde.
No me mires así amor mío. Esa piel blancoazulada no es real. Estás aquí conmigo y si no lo estás yo inventaré la pócima infalible que te traiga a mí lado de nuevo, para que me cantes con tu risa, con tu locura, con tus gritos nerviosos. Secaré esas lágrimas rojas, esos mocos rojos y con ellos pintaré tus labios azules.
Pósate en mi pecho, cariño, y llora si tienes que llorar. Estaré día y noche velando tu llanto hasta que el dolor se vaya a la mierda para siempre.
No dejaré que te falte mi mano, unas cosquillas o un cuento cuando lo necesites.


lunes 2 de noviembre de 2009

Amo a Erik Satie

La arena de cristal sube y baja por mis pulmones. A cada golpe de tecla, Satie me recuerda que respirar no es fácil. Ni llorar tampoco. Reír sin embargo está mas ensayado pero la risa no es de fiar. Ries para ocultar la verdad, reprimes, oprimes, encarcelas lo que querrías decir o hacer en vez de reír cordialmente, socialmente, educadamente.
Querría atar tus manos a mi cintura para que dejaran de hablar y así liberar a tus ojos del humo del miedo. Sé quien eres, sé de que color eres, sé a que hueles y también sé que solo quieres tumbarte sobre mi vientre mientras el sonido del mar ocupa tus vacíos.
Arrastrar la mano por tu cabeza, desenredar tus pensamientos con los dedos, llegar al cuello suavemente y posar el calor de mi mano sobre tu nuca. Un calor que se expande y reconforta toda tu espina de ser anfibio, mitad armonía, mitad grito.

Y digo, y escribo, y el vacío se amplifica. Todas mis palabras habladas, escritas, pensadas, se desvanecen como ceniza de muerto lanzada al acantilado.

Corazón de Corcho

Y el momento pasó de largo.
Lo vimos pasar desde fuera,
como en un sueño,
mientras por dentro, el corazón de corcho,
cristalizaba en tiza negra.

Es extraño observase desde fuera, como si no fueras tú, como si te vieras en sueños. Por dentro tienes la sensación de que tu corazón es un trozo de corcho atravesado por chinchetas con notas recordatorias de momentos que no sabes olvidar.
Por fuera sin embargo ves, en un sueño conscientemente, la magnitud del momento que te abraza, la oportunidad de comunión que se presenta y que, lejos de poder dejarte arrastrar, solo tiene la utilidad de servir de nuevo aviso de cuan largo es el camino que te queda para llegar a ser tú de nuevo, a volver a tener el corazón de músculo, sangre y luz, a evaporar los miedos…

sábado 31 de octubre de 2009

Parálisis

Detenida,
Suspendida,
Atascada,
Agarrotada
Y tullida.
La emoción como un madero seco.
La piel de plástico impermeable.
Y mientras las palabras que flotan son cálidas,
Por dentro huele a perra muerta.

sábado 10 de octubre de 2009

El pastor de palabras

En la noche pastoreaba palabras. Según decía era el mejor momento para que pacieran libres sin miedo a las gomas de borrar.
Usaba un bastón de madera y grafito, las dejaba libres sobre el papel en blanco para que se agruparan a su antojo mientras, una a una, les peinaba los trazos con cuidado.
Luego, sacaba su tabaco, pausadamente se liaba un cigarrillo y se sentaba tranquilo sobre su manta verde a observar como se mezclaban entre ellas: los arrumacos de las que siempre van juntas, mezclándose y formando otras nuevas, los amores que brotaban entre las que aún andaban sin encontrar su sitio, las discusiones entre las que ya sabía que nunca se entendían pero que por mas que intentaba separarlas siempre acababan encontrándose.
Había, como no, las típicas palabras pesadas que no hacen mas que incordiar o escocer y que hay que tachar continuamente. Si, esas que al mas mínimo descuido se sacuden la censura y ya están de nuevo a la carga. Para él formaban parte de su rebaño y las quería igualmente a pesar de todo
Eran noches dulces y plácidas en compañía de sus mejores amigas que le devolvían su amor con reflejos de si mismo. Le sorprendían con imágenes llenas de luz, o con oscuras y tenebrosas figuras, o bien con retratos que le eran muy familiares, pero sobre todo le regalan esa preciosa sensación de calida soledad en su exclusivo universo de palabras.

viernes 9 de octubre de 2009

La Mujer Tornado

La Mujer Tornado iba envuelta en un blanquecino manto de viento arremolinado por donde quiera que fuera. La espiral nacía de sus pies y ascendía, cubriéndola, hasta el infinito.

La Mujer Tornado siempre iba despeinada, o muy bien peinada hacia arriba, porque su pelo se torneaba con su remolino haciéndolo ascender con una forma cónica y puntiaguda, como un Buddha tailandés. Ciertamente le daba un toque místico.

La Mujer Tornado, allá donde pisaba dejaba su reluciente huella porque con la fuerza de su centro repelía toda la basura que encontraba a su paso. Era incluso perseguida por amas de casa, niñitas pijas y maniacos compulsivos de lo brillantes que quedaban aceras y pasos de cebra.
Lo único que si pisaba en incluso absorbía con su ciclón eran las hojas de los árboles, porque mientras estas ascendían por su espiral ella se sentía mas silvestre.

Os preguntareis, ¿la Mujer Tornado siempre era la Mujer Tornado? Claro que no. La Mujer Tornado tenía su refugio, como todos. No era el salón de su casa, ni la cocina, ni el dormitorio, en los que no había un cuadro que no estuviera fuertemente pegado a la pared. No había cortinas, manteles ni pañitos varios que estarían siempre por el suelo.

Era el desván, arriba del todo, donde nada se oía, donde la madera olía a sapiencia y las telarañas hacían de espejo al sol. Nada mas posar su talón en las tablas del suelo, su tornado se deshacía como un suspiro de alivio, su pelo caía sobre su espalda en una trenza tubular y sus ojos se abrían un poco más, sonrientes y relajados.

Allí, la Mujer, leía, miraba al techo, cantaba canciones y escribía poemas sobre cielos con nubes, lagos calmos y hojas que la hacían sentir bien.

lunes 5 de octubre de 2009

de sufrimiento y ubres

Según la Segunda Noble Verdad, la causa del sufrimiento es el deseo y ciertamente yo sufriría menos si no tuviera que llevar sujetador.
"Teta que mano no cubre, no es teta sino ubre" y ya sabemos que hay mucho zoofílico suelto.

Algodón

Un cordón de suave algodón blanco sale de mi pezón izquierdo directamente hacia el tuyo. Tiene una suave capa de pelusa que recuerda a la mantita de la infancia.
Es posible cortarlo, claro que si, de hecho ya ha sufrido varios tijeretazos pero también es posible pegarlo de nuevo fácilmente. Solo se necesita un poco de saliva caliente y dulce, un lametón en cada cabo y ¡voila!, ninguno de los dos recuerda ya donde estaba el roto.

No mas fotos

No mas fotos, por favor. Necesito conservar el poco alma que me queda.

miércoles 9 de septiembre de 2009

Motas rojas

Una lluvia de motas rojas salpicaban los azulejos blancos. Siempre que limpiaba daba un rodeo haciendo como si no existieran. Así, cada noche, mientras se preparaba la cena, tenía la excusa perfecta para revivir una y otra vez, su brazo rodeando la cintura, la mano retirando el pelo, el beso en la nuca y la cuchara de madera aterrizando en la salsa de tomate.

En el horizonte

En el horizonte de tus ojos clavo mi espada
Respirando cristales galopo hacia la línea oscura
dónde tú siembras limones que saben melocotones
El sudor de tu frente regaba mis dedos
que atrapan palabras
que cosen mordiscos
que anudan ruletas.

Mi capa púrpura vuela tras de mí
El manto animal palpita bajo mí
La luna de cicatrices me mira solo a mí

Hundes los pies en la tierra mojada
Hundo las herraduras en las piedras volcánicas
cuando vuelo sobre malecones de huesos
Con la pupila fija, dilatada,
persigo tu sombra.
persigo tus cabellos
persigo tus notas.

Mi armadura cruje pidiendo huir de mí
Mis botas sacuden al que desfallece por mí
Las montañas a cada paso se ríen de mí

Entre el pecho y el metal tu poema es mi calcomanía
Entre el cinturón y el ombligo mi canción es tu secreto
que delata en clave de Sol mi llegada.
Con los ojos llenos de tierra,
buscas mi nube
buscas mi gemido
buscas mi latido

La esperanza se suicidó sin despedirse de mí
El camino se hizo falla porque no apostó por mí
Tu mirada amnésica no oye ya los versos que silbé para ti.

lunes 7 de septiembre de 2009

"Justine" - Lawrence Durrell

"...Es inútil imaginar que uno se enamore por una correspondencia espiritual o intelectual; el amor es el incendio de dos almas empeñadas en crecer y manifestarse independientemente. Es como si algo explotara sin ruido en cada una de ellas. Deslumbrado e inquieto, el amante examina su experiencia o la de su amada; la gratitud de ésta proyectándose erróneamente hacia un donante, crea la ilusión de que está en comunión con el amante, pero es falso. El objeto amado no es sino aquel que ha compartido simultáneamente una experiencia, a la manera de Narciso; y el deseo de estar junto al objeto amado no responde al anhelo de poseerlo, sino al de que dos experiencias se comparen mutuamente, como imágenes en espejos diferentes.
Todo ello puede preceder a la primera mirada, al primer beso o contacto; precede a la ambición, al orgullo y a la envidia, precede a las primeras declaraciones que marcan el instante de la crisis, porque a partir de allí el amor degenera en costumbre, posesión, y regresa a la soledad..."