11 ago. 2007

Corazón

Tumbada en las losetas de flores que tienen muchos más años que yo, que han visto muchos más pies, más culos, que han recibido muchas más lágrimas, más gritos, más saliva de carcajadas.


Tirada, derramada, mirando el techo de bovedilla, viejo oxidado, descascarillado, amarillento. Mi corazón observa sin ganas y cree ver un reflejo de si mismo, un gemelo que le tose virutas de cal y telarañas.


Meto la mano en mi pecho sin inmutarme, sin dejar de mirar mi reflejo que me sirve de guía para hurgar en mis entrañas. Lo arranco con amor, lo alzo con compasión.


Me sorprende su temperatura, su firmeza, su pulso fuerte pero desigual. ¿No estabas muerto? Entonces ¡¿Por qué no me hablabas, por qué me hiciste creer que te mudaste de cuerpo?!


Perdóname, no quise gritarte ni ofenderte, no quería dudar de ti. Te guardare de nuevo en tu precioso cofre y no volveré a criticar tu ritmo arritmo, ni que te guste danzar a tu puta bola sin ley ni orden.


pumpum pumpumpum pum

4 comentarios:

claro dijo...

buffff, cuántas veces he creído no sentirlo dentro de mi pecho y quedarse el mundo a mis pies al sentir cómo retumbaba con energía queriendo explotar.......

diafana dijo...

A veces debe morir para poder renacer con mas fuerza aún.

Bienvenid@ :)

cri cri cri dijo...

Y tú qué dices, corazón
Que no se me acomode el amor pa cuando estalle
Y tú qué dices, corazón
Que me tiendas al sol en plena calle
Y tú qué dices, corazón
Que el tiempo es la fragua que aprieta mis alambres
Y tú qué dices, corazón
Que te calles

diafana dijo...

Muy bueno, grillito, :D
Me imagino a los corazones fugándose en silencio de nuestros cuerpos mientras dormimos y reuniéndose en un tugurio de poca luz, fumando pitillos y bebiendo whisky de malta mientras oyen Jazz.
Un buen sitio para relajarse, para desprenderse del estrés diario y poder despotricar de sus porteadores, de sus paranoias y sus gilipolleces.

Besos :)