13 feb. 2008

Sana sanita

¡Estoy hasta los cojones!
Dice un día si y otro no.

Y a mi me recuerda a los niños cuando dan vueltas y vueltas y vueltas, riendo, hasta que se caen, vomitan y lloran. Mamá le da un besos sana sanita, le limpia la boca y empiezan a dar vueltas de nuevo.

Adicción al mareo, al vomito, a caer o simplemente alguna tara en el aprendizaje.
Quizá solo busque los besos de mama y no tener que usar sus propias manos para limpiarse la cara.

3 comentarios:

cricricri dijo...

El mismo alud puede provocar una risa o un grito, la cuestión es saber esquivarlo!

Gelbros J3 dijo...

Ole mi ninia! :D

El detalle me abruma y se agradece.

Un abrazote ^_^


PS: Me parece a mí que todos los niños están poseídos por los dioses del caos. La adolescencia es época de exorcismos; a veces cuestan más de arrancar que una muela. Tambaleantes y a regañadientes, buscan otra nueva criatura en la que poder existir, vagando por plantas de maternidad, guarderías y teatrillos de guiñol.

Los parques de atracciones solo son templos erigidos a estas deidades de modo inconsciente. El día en que no nos apetece ir a uno cuando nos lo proponen, sabemos que nos hemos convertido en adultos (adulterado) finalmente.

Daviciélago dijo...

Los niños son como nosotros, es más, somos nosotros. Cuando me hago pupa solo pido que alguien esté ahí. Y ese alguien sabe quien es..Besosss Diáfana!!