20 mar. 2009

Mojama

Viendo tu espalda respirar a mi lado recuerdo cuando andaba sobre mares profundos, a veces revueltos, a veces calmos, pero siempre profundos. Sin embargo ahora me descubro posada en un charco de agua turbia que apenas cubre las uñas de mis pies. Y mientras observo mi tragedia la lengua seca se me pega al paladar y me impide respirar. La desesperación me hace llorar pero de mis ojos también secos no salen lágrimas porque estas deciden fluir por mi entrepierna.

En el espejo negro de mi charco veo pasar tu recuerdo que se desvanece al verter sobre él chorros de lágrimas meadas.

Mi dolor cesa y tan solo queda el vacío de la resignación al ver como mi cuerpo se seca convirtiéndome en estatua de piel sobre pedestal de cristal.

Mi hastiado corazón es ya una mojama por voluntad propia que nunca dejará que vuelvan a hincarle el diente.

No hay comentarios: