6 nov. 2010

Yo esperaba 

que tus sueños

en mis ojos

encontraran 

los espejos de barraca

donde moldearse a su antojo

2 comentarios:

Gabriel dijo...

Niña, este poema es de los que dan, primero, envidia. Después se quedan en el alma, bien grabados para siempre.
Besos.

Diáfana dijo...

Gracias Gabriel.
Envidia me da a mi el desparpajo que tienes inventando historias.
Quien no te conozca no sabe lo que se pierde.

Mil besos