15 ago. 2007

Viaje sin retorno

Que la suerte te acompañe en la noche en que es mejor vestir de negro.
Que los besos que lleva el aire curen la herida de tu pecho, la que dejó esa mano helada.
Que tus uñas de cristal no rompan al rasgar el barniz de tus sueños.
Que sueñes con la vida que pudiste tener, que debiste tener.
Nada tranquilo en el lago de los tiempos infinitos y no quieras andar sobre tus pasos porque ya se los llevo el agua. No quieras volver atrás porque la puerta ya no existe.
Dama de la escarcha, tú que acechas a todos desde el primer halo de vida, tú que anidas en las pesadillas de todos, tú que das sentido al tiempo.
Quiero pactar contigo un viaje en tu velero cuando mis sueños ya no nazcan, cuando las risas duelan, cuando los días parezcan eternos.
Llévame a la misma orilla para así yacer en la hierba con las manos cogidas y poder contarnos cuentos llenos de viejos secretos.

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