5 oct. 2009

Algodón

Un cordón de suave algodón blanco sale de mi pezón izquierdo directamente hacia el tuyo. Tiene una suave capa de pelusa que recuerda a la mantita de la infancia.
Es posible cortarlo, claro que si, de hecho ya ha sufrido varios tijeretazos pero también es posible pegarlo de nuevo fácilmente. Solo se necesita un poco de saliva caliente y dulce, un lametón en cada cabo y ¡voila!, ninguno de los dos recuerda ya donde estaba el roto.

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