8 jun. 2009

¡Mírame!

¡Mírame! Estoy aquí congelada en el tiempo, esperando. Nada en mi avanza ni retrocede. Nada en mi se mueve, ni un músculo, ni un pelo, ni una escama de mi piel escapa del estatismo. Una brizna de paja vuela hacia mí pero no llega a tocarme, no puede hacerlo. Nada puede romper mi quietud. Ni el viento osa rozarme. Ni la música se atreve a inmutarme.

¡Mírame! ¿Crees que cerraré los ojos y me rendiré? ¿Crees que el tiempo hará mella en mí? ¡Por miles de años puedo estar aquí! En la nada, fría, con los ojos abiertos, esperando. No envejeceré, no respiraré, nada vivirá en mí hasta que me mires.
Y cuando lo hagas, cuando ilumines mi imagen pétrea con tu mirada, entonces y solo entonces, con un solo movimiento de mis párpados, el calor dará color a mi rostro y por fin podré dormir en paz.

3 comentarios:

Gabriel dijo...

Perdona el laconismo. Lo que has escrito es cojonudo.

Besos.

Anónimo dijo...

¿Quién eres?

malabarista infernal dijo...

muy lindo...