3 may. 2010

Sin hora


La campana suena
una sola vez
¿Serán las doce y media?
¿Quizá la una?
¿Quizá la una y media?

Tan fácil como levantarse
y mirar un reloj.
Tan difícil como levantarse
y pisar el mundo que llaman real.

1 comentario:

Gabriel dijo...

¡Qué bueno!, ¡qué sencillo! ¡Genial!
Me has hecho ver que llevaba las gafas puestas. Eres la flecha más recta que he leído.
Besos.